
Escribir durante horas sin una ergonomía adecuada puede llevar a lesiones por esfuerzo repetitivo (LER) y síndrome del túnel carpiano. Aquí te explicamos cómo configurar tu espacio de trabajo.
Siéntate con la espalda recta y los pies planos en el suelo. Tus muslos deben estar paralelos al suelo, y tus brazos deben formar un ángulo de 90 grados en los codos.
Tu teclado debe estar a la altura del codo o ligeramente por debajo. Mantén las muñecas en posición neutral—sin doblarlas hacia arriba o abajo. Considera usar un reposamuñecas para descansos, pero no mientras escribes activamente.
Coloca tu monitor a la distancia de un brazo, con la parte superior de la pantalla a nivel de los ojos o ligeramente por debajo. Esto previene tensión en el cuello.
Sigue la regla 20-20-20: cada 20 minutos, mira algo a 20 pies de distancia durante 20 segundos. También, toma un descanso de 5 minutos cada hora para estirar manos y muñecas.
Teclados divididos, ratones verticales y escritorios de pie pueden ayudar a reducir la tensión. Experimenta para encontrar lo que funciona mejor para ti.